miércoles, 17 de marzo de 2021

Las 5 actrices porno mejores pagadas

 Hoy os vamos a hablar de una lista que a todo el mundo le interesa, se trata de las 5 actrices porno que más ingresos recibieron en sus cuentas bancarias por dedicarse a rodar vídeos porno. La verdad es que se gana mucho dinero en la industria del porno y mucha gente se quiere dedicar a ello por el dinero más que nada. La industria del porno genera aproximadamente unos 15.000 millones de dólares al año y eso que hay muchísima piratería. Todo ese dinero se reparte entre las productoras de rape xxx, la difusión y venta del material, que a día de hoy es online, y para el salario de los actores y actrices.

Nos dejamos de palabrerías y vamos hallá con la lista de las 5 actrices mejores pagadas ordenadas de menor a mayor ingresos.

Tori Black

Esta morena madura es muy conocida en esta industria ya que lleva un montón de años dedicándose a ello con una trayectoria impecable. En su haber tiene un montón de premios y nominaciones, una muy llamativa es que se la considera una de las 100 actrices porno más ardientes del mundo. En lo que lleva de carrera ha ganado más de 1 millón de dólares. Hay que tener en cuenta que lleva un montón de años como hemos mencionado anteriormente y ha llegado a rodar casi 600 películas de todo tipo de categorías.



Sunny Leone

Este es un caso muy peculiar. Para muchos este nombre les sonará desconocido y es cierto porque esta actriz no es muy popular pero lleva muchos años grabando porno y al atreverse a rodar escenas de sexo duro rodeada de muchos hombres o escenas de sexo anal o interracial, pues su fortuna a aumentado notablemente ya que estas categorías se pagan mucho mejor que las demás. Esta madura lleva casi 20 años en el mundo del porno y además gran parte de su fortuna también la ha ganado dirigiendo el rodaje de alguna que otra escena. Sus ingresos son de 1,5 millones de dólares.

Audrey Bitoni

Esta espectacular mujer con un increíble cuerpo entró en el porno con tan solo 19 años y ya son 14 los que lleva chupando pollas. Con su potente delantera todas las productoras quieren rodar porno con ella y contratos no la faltan. Por ello es la tercera mejor pagada y su cuenta bancaria cuenta con 1,5 millones de dólares.

Helena Danae

Este es otro caso muy peculiar que hemos querido incluir en nuestra lista. Se trata de la joven mexicana que nada más cumplir los 18 años decidió dedicarse al porno. Su perfecto cuerpo natural la ha ayudado muchísimo a ser la más popular e importante actriz porno de su país México. En estos 5 años que lleva en el porno no ha parado de grabar escenas por todo su país y más países de latino América y España. No podemos deciros la cifra exacta de estas joven latina porque no se sabe a ciencia cierta pero es mucho dinero lo que ha ganado en tan pocos años y supera los 1,5 millones de dólares.

Mia Khalifa



Por último hemos querido meter en esta lista a la famosa libanesa que se colocó en el número 1 de todas las listas del porno nada más llegar. Rompió todos los records de visitas de sus escenas, sobre todo en la que salió con un hijab. No es la que más ha ganado pero si tenemos en cuenta que por cada escena que rodó en el tan solo un año que estuvo en el porno ganaba entre 1000 y 2000 dólares. Si hubiese seguido en el porno a base de años se hubiera convertido en la que ganancias hubiera tenido.

lunes, 1 de junio de 2020

El velo de la Verónica


El velo de la Verónica

Hay una pequeña, modesta y, precisamente por ello, hermosa película francesa llamada "La lectora". Miou-Miou, obligada a ganarse la vida leyendo en voz alta textos literarios y convertirse así en intermediaria de las encontradas emociones que éstos deparan, decide no exponerse al lascivo placer de unos viejos perversos que han seleccionado unas páginas de Sade para que la bella recree ante sus onanistas oídos las atrocidades imaginadas por el divino marqués. Hasta ese momento, la adicta a los videos porno subtitulado no ha tenido el menor inconveniente en implicarse moral y sentimentalmente en otras lecturas que han desencadenado otras vivencias, pero ahí ha llegado al límite de lo que es capaz de representar y su respuesta es un indignado mutis. El sentido de la fábula es diáfano. La escritura del horror no sólo puede despertar la repulsa, sino también un perverso disfrute. Sade supo del miedo y sobre todo del dolor, ése que siempre carga con su componente de culpa, y se convirtió en su malhadado cronista. El trayecto que va de la experiencia mental al hecho literario es directo e íntimo, • no muy distinto a la generosa impudicia a la que se enfrentan dos amantes dispuestos a llevar hasta el límite los goces de la carne. Si la frontera se cruza, las responsabilidades corresponderán a la conciencia de cada uno o a la justicia.



En el fondo de la memoria

Pero tal y como le ocurría a la ingenua lectora, la cuestión se complica cuando entra el liza la máscara de la representación. La metáfora cinematográfica. En la sala oscura de un cine todos somos neuróticos, como decía Deleuze, fruidores de narcicismo y palomitas indiscriminadamente abocados a una soledad que nos aleja del verdadero objeto y nos vuelve fantasmas: Sharon Stone cruzando y descruzando sus piernas; un cuchillo que rasga un ojo de vaca; el crispado rostro de una madre que sube, en los brazos su hijo muerto, por una escalera o los cadáveres hacinados de las víctimas del Holocausto. Son imágenes de una fragmentación, de la pérdida de identidad que parece erigirse en el símbolo nuestra época. Han sabido golpear nuestro inconsciente con fuerza y se han sedimentado en el fondo de nuestra memoria.

Es difícil aventurar que la ceremonia de la confusión a la que nos ha llevado el hecho televisivo cumpla una función semejante. Si el cine cometió su pecado original -como piensan algunos- optando por la ficción y abandonando -por lo menos de forma masiva y comercialla posibilidad de convertirse en el testigo documental del siglo, la televisión nos devuelve cotidianamente no sólo al Sade devaluado en las alcantarillas de la miseria humana, sino también el verdadero horror, el de las matanzas de Ruanda o Goradze, frente a las que el telespectador, anestesiado por su frecuencia e imprecisión, ha desarrollado mecanismos de autodefensa que desembocan en la indiferencia.



Proceso de saturación

Ya tenemos a las buenas conciencias tranquilamente instaladas en el sillón del cuarto de estar. Son -somos- perversas, enfrentadas a un proceso de saturación abotargante, cálidamente protegidas en la ficción. La ficción se ha apoderado de nuestro universo ¡cónico y es por ello que resulta tan difícil la contestación o la huida. Allá cada cual con su conciencia. Pasolini pensaba en ello cuando a raíz del estreno de "Saló", una recreación de "Los ciento veinte días de Sodoma" trasladada a la Italia mussoliniana, reclamaba su derecho a pegar rotundos puñetazos en la base del estómago, a no cauterizar las heridas del pasado: "Sé que cuando ponen en televisión 'Arde París' todos están con lágrimas en los ojos y tienen unas ganas locas de que la historia se repita, bella, limpia (el tiempo consigue 'lavar' las cosas, como las fachadas de las casas). No bromeemos con la sangre, el dolor y el esfuerzo que gente pagó entonces por 'elegir'. Escoger es siempre una tragedia, pero también resulta algo sencillo. Con la ayuda del valor y de la conciencia, el hombre normal consigue rechazar al fascista de Saló, al nazi de las SS, incluso de su vida interior (donde la revolución comienza siempre). Pero ahora la cosa es más difícil. Alguien viene hacia ti disfrazado de amigo, es amable, educado y 'colabora' (pongamos en la televisión) ya sea para sobrevivir, ya sea porque no es en absoluto un delito".

Muchos han sido los artefactos narrativos que han intentado recomponer los jirones de la memoria para resucitar el exterminio judío